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Este verano hemos puesto a trabajar las neuronas, pero sin perder la sonrisa.

Nuestros participantes han demostrado que la agilidad mental no tiene edad.

Además de nuestras actividades, sopas de letras imposibles y retos de memoria habituales, este año nos hemos puesto en plan futurista:

Gafas de Realidad Virtual: Hemos viajado en el espacio y el tiempo sin movernos de la silla. Hubo algún «¡ay, que me caigo!» y más de uno intentó tocar cosas que solo estaban en su cabeza, pero la experiencia fue de 10.

Pantalla Interactiva: ¡Adiós a la tiza! Aquí se viene a tocar la pantalla grande, resolver juegos a lo gigante y discutir en grupo (con mucho amor) para dar con la respuesta correcta.

En resumen: risas, aprendizaje, neuronas rejuvenecidas y cero miedo a la tecnología. ¡Gracias a todos los que habéis formado parte de esta cuarta edición tan especial!

Nos vemos en la próxima… ¡que la mente no se coge vacaciones!